Mi pastel de queso

No se si ha quedado un chispín hedonista el título, pero es que me hacía especial ilusión titularlo así:-) Bueno, a lo que vamos, esta receta la hice hace muy poco en una comida en mi casa con mis amigos y, la verdad es que salieron encantados, máxime teniendo en cuenta que no me gusta en demasía cocinar dulce, ya que no me gustan las elboraciones dulces, (no soy goloso)

En una batidora, termomix (algún día tengo que hablar del termomix y los usos que le doy) o aparato al uso, mezclamos mantequilla, galletas maría, un poco de pimienta molida y un poco de nuez moscada molida (los dos últimos ingredientes con moderación)

Lo trituramos hasta que quede un pasta moldeable, que valga la redundancia, pondremos en un molde de horno, de forma que quede pasta en el fondo del molde y en las paredes. (del molde) :-)

Otra vez en la batidora, añadimos queso mascarpone, un trozo de queso granapadano o parmesano que aunque Sergio, me repita que son distintos, yo los encuentro iguales de sabor. Tenemos que procurar no pasarnos con la cantidad de queso que se le añade, ya que no estamaos cocinando una lasaña, la finalidad de este queso, es añadir cremosidad y ese punto áspero y acre, que tiene el queso italiano.


También añadimos tres huevos batidos, azúcar al gusto, una cucharada de maicena.

Vertemos la mezcla batida en el molde de galleta y al horno a fuego moderado durante unos treinta y cinco minutos hasta que la pasta esté cuajada.

Un vez que tenemos la base cocida la retiramos del fuego y hacemos la mermelada, desgraciadamente Alicante no es tierra de frutas del bosque, frambuesas, arándanos, endrinas, fresas, grosellas etc. Por lo que tenemos dos opciones; la primera es ir y comprar la mermelada hecha, a mi no me gusta, normalmente, salvo excepciones, no me gustan las mermeladas envasadas. La segunda opción es ir al Corte Inglés y que te dejen la cartera tiritanto, yo opté por la segunda opción, apoveché y compré el vino.


Un vez que tenemos las cestitas de frutas, añadimos a un cazo agua y azúcar moreno, lo calentamos hasta hacer un almíbar, a continuación, ponemos a cocer las frutas, en mi caso fue mitad arándanos, mitad frambuesa, lo dejamos cocer a fuego lento hasta que esté hecho.

Que ¿cuándo está hecho? pues cuando separas la mermelada y está lo suficientemente gelatinosas como para no volver a juntarse, no sé si me explico, en directo suena mejor.

Ya solo nos queda la presentación, una vez fría la mermelada, al momento de servir la ponemos encima del pastel de queso y lo extendemos con suavidad y delicadeza :-) mucha delicadeza, con las frambuesas que han quedado has echamos por encima del pastel, queda de vicio, me encanta ese aroma y sabor aterciopelado de la frambuesa, además visualmente es espectacular.

El pastel lo he acompañado con un vino dulce fresquito de la zona de montilla-moriles un moscatel que tiene mucho más cuerpo que los de Alicante. Según su web " es un vino dulce natural elaborado con uva de esta variedad en su estado de madurez biológica o pasificada.
La gama es tan amplia que va desde vinos jóvenes más o menos abocados hasta viejas soleras de color azabache, perfumados y complejos, con ciertos tonos amargos en boca que equilibran su dulzor." Ahí quda eso.

Presentación final.










Hasta otra.

Comentarios

photo ha dicho que…
cómo mola...

por cierto, por qué no pones las cantidades iniciales? de galletas, de mantequilla...

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